En boca cerrada no entra mosca.
Existe un dicho que dice: "El que nada debe, nada teme". Basado en esta creencia, cuando tenemos una auditoría nos portamos en una manera tan decente que le abrimos completamente las puertas al auditor sin reservas.
Y eso causa problemas.
Las leyes de impuesto en los Estados Unidos las han hecho tan complicadas que es difícil cumplir con ellas con perfección.
O simplemente comete uno errores. Por eso, si nos enfrentamos con una auditoría debemos de actuar con cautela y recelo.
Quiero que se les grave una cosa. EL AUDITOR NO ES NUESTRO AMIGO. El auditor nos visita por una sola razón: ver si se está cumpliendo con las leyes sobre impuestos, y.... recaudar impuestos.
Aun cuando la filosofía del IRS es de que tan solo vigila que el impuesto correcto sea pagado, la realidad es que un auditor que regrese a su oficina con las manos vacías con frecuencia no va ha estar empleado como auditor por mucho tiempo. Por lo consecuente, el auditor busca la manera de encontrar dinero en cada auditoría, es la naturaleza humana.
Entre mas información obtenga un auditor de usted, mas oportunidad tiene de encontrar errores en su declaración.
Por eso es de gran importancia que NUNCA LE DE AL AUDITOR MAS INFORMACION DE LA QUE PIDA. Si un auditor pide algo, dígale que se lo pida por escrito y limítese a darle tan solo lo que le pida, nada mas. Si le pregunta algo, traten de contestar con un simple SI o NO. No de mas información que la necesaria.
Es en esta área donde muchas personas se meten en problemas. Es normal que una persona se asuste cuando llegue un auditor y hasta pierda la memoria de los sucesos. Cuando un auditor lo entrevista, el auditor hace apuntes de TODO lo que usted dice. Después le pregunta lo mismo con la esperanza qué se contradiga. Y esto puede suceder porque usted olvidó lo que dijo antes. Por eso es muy importante que usted esté representado por una persona calificada, ya sea un abogado especializado en impuestos (no todos están), un Contador Publico Certificado (CPA), o un Enrolled Agent.
Si le han llamado a una auditoría, no hable con el auditor sin primero hablar con su asesor.
Contradicciones crean una imagen de falsedad ante el auditor y la auditoría será mas profunda ya que el auditor cree que está escondiendo algo, aun cuando no lo es así.
Este consejo aplica no tan solo en una auditoría sino también en cualquier confrontación con empleados del gobierno o un accidente automobilístico. No crean ese mito de que en este país "todo es justo". Sí hay la oportunidad de defenderse, pero no se convierta en su peor enemigo.
Recuerde: "En boca cerrada no entra mosca".
Regreso a página anterior.
|